Ideas sencillas para transmitir el amor de Dios desde los primeros años, usando palabras de afirmación.
Somos testigos de que el amor de Dios es paternal, infinito y eterno; conocemos la máxima expresión de amor por parte de Dios: la entrega y sacrificio de Jesús. Como adultos lo entendemos y somos llenos de ese amor todos los días; sin embargo, la verdadera incógnita es: ¿Cómo se lo transmitimos a nuestros bebés? Porque sí, es nuestra responsabilidad compartirlo todos los días, instruirlos y guiarlos en el amor de Dios. La Biblia nos instruye a enseñar del amor de Jesús a los niños continuamente, destacando Deuteronomio 6:6-7 (RVR1960): Y estas palabras que yo te mando hoy estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.
Enseñar a los bebés que Dios los ama se logra mejor a través de la repetición, de la constancia e interacción. Recordemos que, al ser tan pequeños, es difícil que capten oraciones completas o que repitan palabras más complejas. Sin embargo, con rutinas sencillas podemos compartirles el mensaje y dejar la Palabra sembrada en su corazón.
Te compartimos cuatro estrategias sencillas y concretas que podrás empezar a implementar con tus bebés:
Primera: Afirmaciones diarias (palabras de afirmación)
La repetición diaria, con frases cortas y amorosas que representen el amor de Dios, como “Dios te ama”, “Eres especial para Él” o “Él cuida de ti”; estas frases deben ir acompañadas con actos de afecto de tu parte, puede ser con un abrazo, con un beso, acurrucándolo en tu pecho o sobando su cabello.
Segunda: Identidad en Dios
Sé intencional diciéndoles diariamente que son “Hijos del Rey”, “Creación maravillosa de Dios”, “Hijo/Hija de Dios”, “Él es su Padre que los ama”; utiliza tus manos, tus gestos, un tono de voz dulce para que puedan asociar tu amor con el amor de Dios.
Tercera: Correlación de la naturaleza y el amor de Dios
Puedes ejemplificar el amor de Dios a través de la naturaleza. Sal al jardín y muéstrale a tu hijo cómo crecen los árboles, enséñale los colores de las flores o miren juntos por la ventana cómo cae la lluvia. Lo importante es recalcar que todo lo bello que Él creó es una muestra de su gran amor, porque lo hizo para nosotros.
Cuarta: Historias bíblicas
Sé creativo, utiliza libros ilustrados, títeres, canciones o juguetes para contar cómo Jesús ama a los niños. Recuerda que debes utilizar gestos, diferentes tonos de voz y ser breve para captar la atención de tu pequeño/pequeña. Estas acciones crean una base de seguridad e identidad, y afirman el amor de Jesús en nuestros bebés. Cada palabra debe ir acompañada de afecto, gestos de amor y de un ambiente seguro; con esto les demostramos que nosotros también somos un canal que Dios utiliza para amarlos.
Por esta razón, el amor de Jesús no debe ser una excepción en nuestras vidas. Debemos comprometernos diariamente a que seremos un claro ejemplo de amor, compasión y misericordia con nuestro prójimo, con nuestra familia, con nuestros amigos y con todo aquel que esté a nuestro alrededor.
Por último, la Biblia nos exhorta a ello en 1 Juan 3:18 (RVR1960): Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad. No podemos pretender predicarles a nuestros hijos algo que no practicamos desde casa; debemos ser ejemplo con nuestras acciones.
Por: Heidy García Sequen


