Fundamentos bíblicos para la crianza con fe: Cómo iniciar la vida de tu bebé en un hogar feliz.
Continuamente se habla acerca de criar bien a nuestros hijos o brindarles un hogar seguro, pero esto va más allá de proporcionarles amor o de cubrir sus necesidades; se trata de establecer un apego seguro que fortalezca su autoestima, su autonomía, su salud emocional, mental, física y sobre todo, espiritual.
Desde la perspectiva de Dios, una crianza respetuosa y segura combina el amor incondicional con establecer límites claros, enseñándoles los fundamentos bíblicos que los acerquen más al modelo y carácter de Jesús.
Equilibrio en la crianza: estilo de crianza autoritativa o democrática
Desde la perspectiva de la psicología, una crianza democrática se trata de un enfoque que busca el equilibrio entre respetar y suplir las necesidades básicas de nuestros hijos (amor, seguridad, alimentación, salud, hogar, educación) y fijar límites consistentes para hacer valer nuestra autoridad.
Un aspecto clave en este tipo de crianza es la comunicación asertiva basada en el respeto mutuo, empatía, consideración, claridad y firmeza. Esto permite que ellos expresen sus ideas, opiniones, sentimientos y emociones sin temor a ser juzgados, mientras aprenden a respetar las decisiones de sus padres y comprenden que existen recompensas, siempre y cuando se cumpla con las responsabilidades.
Acciones para lograr una crianza segura
- Establecer límites claros y amorosos: No se trata solo de decirles «no» a alguna objeción, se trata de explicarles el porqué de nuestra decisión, siendo claros y firmes, partiendo desde el amor y no desde el enojo. Establecer rutinas, reglas y estructuras en cada área de su vida.
- Reforzar la buena conducta: con pequeños elogios como: ¡Lo hiciste excelente! ¡Te felicito porque lo hiciste muy bien! Reconocerlos con pequeños gestos amorosos, como aplaudirles o abrazarlos cuando hagan algo bueno. Elogiando sus acciones positivas, lograremos que construyan una autoestima sana y que estas conductas sean cada vez más repetitivas.
- Construir conexión y confianza: Se trata de tener tiempo de calidad y no de cantidad, estar presentes en todo lo que pase en su vida, ser su apoyo constante, comunicarse abiertamente con ellos y dejarles saber que siempre contarán con papá y/o mamá.
- Fomentar la autonomía: Permite que tomen decisiones sencillas y que asuman responsabilidades conforme a su edad. No se trata de dejarlos que elijan sin dirección; se trata de que dentro de tus límites tengan dos o más opciones; de esa manera siguen respetando tu autoridad.
- Modelar el comportamiento: tenemos la responsabilidad de cuidar nuestro testimonio y, aún más, si se trata de hacerlo frente a nuestros hijos. Seamos el ejemplo de lo que esperamos en ellos. Recuerda que la Palabra nos incita en Colosenses 4:5-6 (RVR1960): Andad sabiamente para con los de afuera, redimiendo el tiempo. Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno.
- Cultivar la Palabra: Ayúdales a fomentar una relación genuina con Dios, establece un horario para que puedan leer la Biblia y orar juntos. Enseña los principios bíblicos en sus rutinas, enseñándoles sobre las acciones y conductas que tomó Jesús. Recordemos que en Deuteronomio 6:6-7, tenemos clara esta instrucción. La Palabra nos dice: Y estas palabras que yo te mando hoy estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.
La Palabra nos guía a criar a nuestros hijos en la disciplina e instrucción del Señor, desde un amor genuino y con ejemplo. Efesios 6:4 (NBLA): Y ustedes, padres, no provoquen a ira a sus hijos, sino críenlos en la disciplina e instrucción del Señor. Seamos firmes, pero con ternura; brindémosles felicidad y asegurémonos de prepararlos para que sus vidas honren a Dios.
Por: Heidy García Sequen


