Dos consejos para fortalecer la identidad de Cristo en nuestros hijos
Durante el ciclo escolar del año pasado, mi hijo vivió una situación difícil que lo expuso a reafirmar quién era en ese momento. En su entorno de clases empezó a recibir comentarios hirientes, comparaciones que lo ponían en desventaja, y el mal ambiente empezó a rodearlo. Eso le afectó y lo hizo dudar de su valor. Sin embargo, hubo un momento en que la Palabra de Dios habló más fuerte.
Así que con mayor tranquilidad, un atardecer, mientras caminábamos juntos, me contó que cuando jugaba con amigos y recibía comentarios negativos que lo ofendían sin piedad, él decidió cerrar sus ojos y empezó a decir: «Yo valgo la sangre de Cristo, soy valioso ante los ojos de Dios». Con esas palabras, calmó la influencia negativa hasta diluirla entre las mismas acciones de sus juegos. Aunque no hay un versículo exacto que diga esas palabras, mi hijo las encontró a través de lo que ha vivido con Jesús. Estos son los momentos para los que debemos prepararlos, cuando solo el Espíritu Santo puede recordarles su verdadera identidad.
Primero: una identidad sólida y resistente a prueba de crisis
Para fortalecer la identidad de nuestros hijos, primero debemos entender que «identidad” es el conjunto de características que nos hace únicos, la sensación de saber quiénes somos y cómo nos diferenciamos de los demás. Y «fortalecer» significa hacer esa identidad más sólida y resistente, capaz de enfrentar los desafíos con seguridad. Con esto en mente, podemos ayudar a nuestros hijos a desarrollar una identidad sólida que les permita enfrentar el mundo con confianza y propósito.
Fortalecer la identidad de los hijos es guiarlos a descubrir quiénes son en Cristo, basando su valor y propósito en el amor incondicional de Dios y las enseñanzas de Jesús. Esto les brinda un sentido de pertenencia y les da la resiliencia necesaria para vivir su fe de manera auténtica, en un mundo lleno de desafíos.
Segundo: trabajemos junto a nuestros hijos para que defiendan su identidad
Es esencial trabajar para que nuestros hijos defiendan su identidad con firmeza frente a los desafíos del mundo. La Biblia afirma en 1 Pedro 2:9 (PDT): “Pero ustedes son un pueblo elegido por Dios, sacerdotes al servicio del Rey, una nación santa y un pueblo que pertenece a Dios». Él los eligió para que anuncien las poderosas obras de aquel que los llamó a salir de la oscuridad para entrar en su luz maravillosa”.
Como padres, uno de los mayores regalos que podemos darles a nuestros hijos es una identidad sólida en Cristo. Para lograrlo, es clave enseñarles quiénes son ante los ojos de Dios. Además, que tu conversación se oriente a los siguientes aspectos: 1. Vive tu relación con Jesús de forma auténtica. Sé un ejemplo de fe. 2. Anima a tus hijos a orar, leer la Biblia y asistir a la iglesia. Fomenta su conexión con Dios. 3. Enseña a tus hijos las verdades bíblicas que les ayuden a comprender y fortalecer su identidad en el amor incondicional de Dios. Refuerza su valor en Cristo.
Finalmente, nuestro ejemplo es clave para guiarlos hacia una vida basada en el amor incondicional de Dios, creando un hogar lleno de fe y propósito. Afirma cada día a tus hijos en Jesús.
Por: Sandra de Arellano