1 Reyes nos cuenta la historia de muchos reyes que gobernaron a Israel.
El más famoso fue Salomón, hijo de David, quien pidió sabiduría en lugar de riquezas. Dios lo bendijo por eso.
Salomón construyó el templo para que el pueblo adorara a Dios. Pero con el tiempo, algunos reyes se alejaron de Dios y el pueblo también.
Este libro nos enseña que seguir a Dios trae bendición, pero alejarse de Él trae problemas. Elige ser como Salmón al principio: sabio, obediente y fiel a Dios.