El mejor camino

Cómo guiar el corazón de mis hijos

 Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.

Proverbios 22:6

Educar a nuestros hijos e hijas es la tarea que demanda más tiempo y paciencia, pero recordemos que todo lo que sembremos en ellos va a dar fruto en su momento.

¿Cuáles son los temores más grandes que tenemos al educar?

  1. El rechazo. Nos aterra que nuestros hijos sean rechazados y todavía más que no sepan manejarlo.
  2. El internet. Si bien reconocemos que hay un sinfín de información en internet, también hay información errónea y sitios que no benefician el crecimiento de nuestros hijos.
  3. Las amistades. Como padres aprendemos a darle espacio a nuestros hijos, pero también nos da miedo que ellos se relacionen con personas poco convenientes para sus vidas.
  4. La distancia espiritual. A los hijos les invitamos a acercarse al Padre, pero en nos da miedo que ocurra algo que los distancia de Él.
  5. La integridad física. Cuando no estamos presentes nos aterra que alguien le haga daño a nuestros hijos e hijas.

Como padres y madres tenemos la responsabilidad divina de guiar a nuestros hijos por el mejor camino. Por eso los acercamos a la iglesia y a la palabra de Dios. Sin embargo, la guía no consiste en obligarlos, sino en crear un ambiente en el que ellos y ellas decidan. Por ello, estos son algunos consejos que podemos seguir para orientar a nuestros hijos.

  1. El ejemplo es la constancia

La paternidad y la maternidad también se aprenden en cada etapa de nuestros hijos, por eso el mayor ejemplo que podemos dar como padres y madres es la constancia. Si queremos sembrarles buenos valores debemos ser el ejemplo de esos mismos. En Juan 13:14-15 nos dice: “Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros. Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis”.

 El liderazgo en la iglesia es la paciencia

 Romanos 15:3-7 dice: “Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza”. Es importante acercar a nuestros hijos e hijas a la iglesia para que en sus diferentes etapas busquen el liderazgo. Por ello, también les estaremos entregando un escudo para sobrellevar diferentes situaciones: la paciencia.

  1. La oración es la mejor defensa

Debemos ser intencionales cuando oramos y pedir aquello que necesitamos en ese momento. Debemos saber que Dios nos cuida y Él obrará. Enseñémosles a nuestros hijos que la oración es la mejor defensa. 2 Crónicas 6:19 dice: “Mas tú mirarás a la oración de tu siervo, y a su ruego, oh Jehová Dios mío, para oír el clamor y la oración con que tu siervo ora delante de ti”.

  1. La vida sana es prueba del amor del Padre

 1 Juan 4:12 (TLA) dice: “Nadie ha visto nunca a Dios; pero, si nos amamos unos a otros, Dios vive en nosotros y también su amor estará en nosotros”. Mostrémosles el amor del Padre a través de nuestro trato hacia ellos y los demás. Amándolos incondicionalmente (no consintiendo). Nosotros somos el reflejo de Dios en la Tierra. Nuestra vida les modela a un Dios misericordioso, amoroso, justo, que corrige, que instruye.

  1. Hablarles con la verdad

Juan 8:32: “y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”. Debemos hablar con la verdad para que los hijos no sean presas de las mentiras del diablo. Por eso, hay verdades que debemos reforzar:

  • Dios creo a la familia.
  • Dios creo al hombre y a la mujer.
  • El matrimonio lo diseño Dios para formar una familia.
  • Cada uno es creado a imagen y semejanza de Dios. Nuestro hijo o hija es especial y único.
  • Dios los ama.
  • Valen mucho porque Jesús pagó con Su sangre por nuestra vida.
  • El cuerpo es templo del Espíritu Santo.
  • La Biblia es verdad.
  • Cuando pecamos y nos arrepentimos, Dios nos perdona.

 

Ingrid de Morales

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