Afirmar la identidad en los hijos (I)

Hoy quiero hablarles sobre la importancia de afirmar la identidad en nuestros hijos, ya que lo que sembremos en el corazón de ellos, en su niñez, repercutirá de forma positiva o negativa cuando sean adultos. Esto lo he vivido en carne propia y me he esforzado en afirmar la identidad de mis hijas desde que eran pequeñas: creo en ellas y sé que con la ayuda de Dios pueden lograr lo que se propongan si se esfuerzan por conseguirlo.

Quiero contarles que en mi niñez, así como a muchos nos ha pasado, recibí constantemente palabras negativas; esas palabras dañaron mi corazón y mi identidad durante muchos años y provocaron en mí la necesidad de sentirme amada y aceptada.

Cuando recibí a Jesús en mi corazón Él llenó esos vacíos. No obstante, tuve heridas muy profundas que necesitaban ser curadas y que poco a poco logré sanar conforme fue pasando el tiempo.

Por eso sé la importancia de amar a tus hijos tal como son con sus defectos y cualidades, y de reforzar sus virtudes, afirmar su identidad, ayudarlos a encontrar su propósito y cumplir sus sueños; porque somos los padres quienes reforzamos esa identidad y los guiamos para que, a su tiempo, todo lo que hemos sembrado en ellos dé fruto.

En Salmos 127:3-4 dice: “He aquí, herencia de Jehová son los hijos; cosa de estima el fruto del vientre. Como saetas en mano del valiente, así son los hijos habidos en la juventud”.

Este salmo declara una gran verdad: que los hijos son herencia de Jehová y que son como saetas (flechas) en manos del valiente. Nuestros hijos son una bendición de Dios, no importa de qué forma los hayamos tenido o si fueron deseados o no. Son nuestros hijos y el Señor nos ha dado el privilegio de amarlos, guiarlos, educarlos y declarar en ellos palabras de bendición para que, en su adultez, sean hombres y mujeres seguros de sí mismos, que amen a Dios sobre todas las cosas y alcancen el éxito en todo lo que emprendan.

En el próximo blog detallaré un poco más acerca de qué es reforzar la identidad en nuestros hijos. Mientras tanto, ama a tus hijos como son, cree en ellos, apóyalos en sus sueños, declárales palabras de bendición, diles lo mucho que los amas y que ellos pueden lograr lo que se propongan porque Dios está con ellos, porque son inteligentes y talentosos.

Aunque tengan defectos o haya áreas de su vida que en las que les cueste destacar, Dios los ama tal como son. Él nos ama a pesar de nuestras faltas y es paciente con nosotros; sé de la misma forma con tus hijos y verás un buen fruto, un buen resultado de lo que has hecho a lo largo de los años.

Dios te bendiga.

Gladys de Boteo

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